Comentario a una Sentencia Mexicana
sobre la Convención de Viena de
Compraventa Internacional de Mercaderías

Por Arnau Muriá Tuñón


3. Relativas a la Convención en si misma.
3.1. Indebida Utilización del Derecho Nacional.

      La ya mencionada displicencia en motivar directamente las decisiones del juzgador en los principios de la CIM, se ve aunada por momentos en utilizar explícitamente o implícitamente principios de Derecho Mercantil Mexicano consideramos que esto es incorrecto. Independientemente de la violencia que pueda ejercer dicha actitud contra el artículo 7 de la CIM, implica a nuevos errores de fundamentación y motivación que podrían haber hecho la sentencia atacable en apelación y posteriormente en Amparo. También tiene, empero, su gravedad el situar a México en una situación de cumplimiento precario de sus obligaciones derivadas de la CIM. Lo cierto es que el Juez tendió a "curarse en salud" utilizando principios de Derecho Mercantil Mexicano en partes correspondientes a la CIM. Presumiríamos que dicha actitud proviene de una íntima desconfianza del juzgador hacia una norma jurídica que jamás ha aplicado. También cabría pensar que el sentido del artículo 7 no es del todo comprensible a una simple lectura, por ello se intentará explicar cual es el cometido de dicho artículo.

      El artículo 7 de la CIM dice a la letra:
      "Art 7º. 1. En la interpretación de la presente Convención se tendrán en cuenta su carácter internacional y la necesidad de promover la uniformidad en su aplicación y de asegurar la observancia de la buena fe en el comercio internacional.
      2. Las cuestiones relativas a las materias que se rigen por la presente Convención que no estén expresamente resueltas en ella se dirimirán de conformidad con los principios generales en los que se basa la presente Convención o, a falta de tales principios, de conformidad con la Ley aplicable en virtud de las normas de derecho internacional privado."


     La Convención de Viena en su artículo 7 prevé que para la interpretación se deberá tener en cuenta su carácter internacional y sienta una metodología para cubrir la necesidad de una interpretación uniforme. Los jueces o árbitros que conozcan controversias regidas por la convención deben hacer a un lado su tradición jurídica, leyes, precedentes judiciales, doctrina, etc8. Esto es sumamente importante, porque para que la CIM en su función de legislación uniforme funcione; no es suficiente que los estados la ratifiquen, es necesario que la interpreten y la apliquen de manera uniforme9. Aunque, como lo vaticina Jorge Adame Goddard, no va a ser una tarea nada fácil.

     Dicho con claridad desde la tradición iusprivatista más cercana a la nuestra que es la francesa: "La referencia al carácter internacional invita al interprete a no asimilar las disposiciones de la convención a aquellas correspondientes al Derecho Interno: Por ejemplo en Francia inspirarse en la sanción de los vicios ocultos (art.1641 Sc.Civ.) para interpretar las disposiciones de la convención relativas a la falta de conformidad; o del régimen de la fuerza mayor para reglar las consecuencias de una imposibilidad en la ejecución (prevista por el art. 79 de la convención)(42). La CIM excluye igualmente el aplicar una regla de interpretación de fuente interna, como el artículo 1602 del Código Civil según el cual lo que es ambiguo se interpreta contra el vendedor..."10

     Esto independientemente de que en transacciones internacionales, la referencia al Derecho doméstico tiene problemas específicos como la incertidumbre de las normas de conflicto, la dificultad para probar el derecho extranjero y la posible incongruencia entre la legislación local y la intención global de la convención11. Dicha referencia debe de hacerse, de acuerdo con la CIM y como intentaremos explicar más tarde, sólo como último recurso. El párrafo segundo del artículo siete fue para evitar que el juzgador se fuera directamente al Derecho Nacional12. No hay que perder de vista que cuando aplicamos el Derecho Doméstico este es, de necesidad, extranjero para alguna de las partes13. De lo contrario el esfuerzo realizado para ponerse de acuerdo en una serie de principios quedaría sin efectos por obra y gracia de la interpretación judicial disforme. Es tal la preocupación de los diversos estudiosos de convención, que algunos se han llegado a cuestionar si no sería prudente la creación de un tribunal supranacional para zanjar las disputas relativas a la interpretación de la CIM14. Las afirmaciones han llegado al extremo de plantear un stare decisis internacional o un Derecho Casuístico Supranacional15.

     Preferimos desmarcarnos de esta teoría, debido a consideraciones sobre la soberanía de los estados por un lado, ser más propensos a suscribir las tesis de que dicho Derecho Casuístico no garantizaría que los precedentes sentados fueran aceptables o cual sería el orden jerárquico de las sentencias16. Para eso sería necesario una corte supranacional, aunque sólo fuera para efectos de fijación del derecho marginándose de vincular su decisión al caso concreto.

     Además sujetarnos estrictamente a los casos que vayan surgiendo sería darle una tremenda fuerza a los jueces que dieran la espalda a las otras sentencias, en este caso en que nos quejamos de que se utiliza el sistema local, si le otorgamos valor, entonces permitiríamos que el carácter internacional de la convención nos enviara a la casuística y esta a su vez nos reenviara al derecho interno de manera sistemática.

     Por otro lado, también es cierto que la casuística sobre la CIM debe de ser tomada en cuenta. En primer lugar porque la CIM requiere seguir una tendencia uniforme en su interpretación. En segundo lugar porque por simple sentido común siempre es bueno ver como los demás hacen lo mismo que uno está tratando de hacer, en este caso interpretar la CIM, y aprender de sus aciertos y de sus errores. Finalmente aunque no sea obligatorio observar los casos de otros países es recomendable, si bien no suscribimos un stare decisis supranacional, si creemos que la casuística de la CIM constituye soft case law.

     Para la utilización de este, soft case law, los juzgadores cuentan con una serie de sitios que de manera gratuita despliegan sentencias en Internet. Existen entre otros, además del sitio más oficial que sería el de la UNCITRAL17, el de la Universidad Pace18, el de la Universidad de Friburgo19 y, en español, el de la Universidad Carlos III20. También existe a la venta un CD-Rom con los casos que internacionalmente se ocupan del asunto.21 Atendiendo al artículo 7 de la CIM, sólo se puede recurrir al derecho determinado por las normas de Derecho Internacional Privado cuando exista una laguna en la convención que, además, no pueda ser integrada ni por medio de la aplicación analógica de alguna de normas ni por medio de la inferencia de sus principios rectores.22

     Cuando nos encontramos con una posible laguna se deberá de tener en cuenta la siguiente sistemática. 1) Deberá de determinarse si la supuesta "laguna" está bajo el ámbito material de validez de la CIM señalado en el artículo 4º de la misma. De lo contrario cualquier interpretación estaría violentando la soberanía del Estado cuyo derecho aplicara a la situación toda vez que se estaría utilizando la convención en asuntos que dicho estado no aceptó sacrificar su facultad legislativa. 2) Deberá escogerse entre una de dos conclusiones: a) La Convención deliberadamente rechazó dichas provisiones o b) La falta de provisión específica para el caso proviene de la no previsión del mismo. 3) En caso de que la respuesta sea la segunda convendrá intentar suplir dicha laguna de manera coincidente para situaciones similares.23

      Para efectos de integración mediante de la laguna lo primero que deberá de hacerse es intentar aplicar por analogía alguna otra norma de la Convención. Para ello deberá de encontrarse alguna norma que lidie con casos similares. Esto no será, sin embargo, suficiente; cabrá determinar que no se está intentando aplicar analógicamente una norma cuyo carácter es de excepción.24

      Si no hay analogía con alguna norma específica, o se demostrara que las analogías existentes pertenecen normas de excepción o sus resultados son inherentemente injustos, entonces deberá recurrirse a los principios generales de la Convención. Algunos de estos principios generales se contemplan de manera expresa (ej. autonomía de la voluntad, buena fe, pago de intereses, etc.) otros se infieren del tratamiento que la comisión le da a las diferentes cuestiones concretas (razonabilidad, principio de preservación del contrato, la teoría de la emisión, etc.).25

      Finalmente, si todo falla deberá de solventarse "...de conformidad con la Ley aplicable en virtud de las normas de derecho internacional privado."26 Lo que si tendrá que tomarse en cuenta es la necesidad de ver si hay usos internacionales aplicables al contrato en específico que se puedan aplicar.27

      El Juez, al señalar que "Los documentos base de la acción se encuentran comprendidos dentro de los supuestos que establecen los artículos 1 inciso a) 25, 30 y 53 de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Contratos de Compraventa Internacional de Mercaderías, así como lo regulado por los artículos 371 y 372 del Código de Comercio Reformado."28 Hace una inclusión aparentemente inocente de dos principios jurídicos del Código de Comercio Mexicano,29 uno de el contenido en el artículo 371, que determina la mercantilidad del acto y su sujeción al Derecho Mercantil Mexicano.

     El Segundo de ellos es desafortunado porque el artículo 372 dice a la letra "En las compraventas mercantiles se sujetarán los contratantes a todas las estipulaciones lícitas con las que hubieran pactado." Como se puede comprobar de la lectura de la sentencia, no hay necesidad de recurrir a dicho artículo, todas las peticiones de la demandante se fundamentan en la CIM, por consiguiente no es era necesario que el Juez tratará de "asegurar la pedrada" utilizando esta disposición del Código de Comercio, lo cual "localiza" innecesariamente la sentencia.

     Nos preguntamos si tal vez el juzgador se vio en la necesidad de utilizar dicho artículo para fundamentar el pago de intereses al deudor, ya que este fue pactado en la operación de compraventa y el Juez no parece haber visto el artículo 78 de la CIM que es precisamente el que permite el cobro de intereses, pues no lo menciona.

     Lo que hay que reconocer que aquí a lo que nos enfrentamos es a un sistema de supletoriedad expresa,30 que además constituye "un delicado equilibrio entre (1) desarrollar los principios generales de la Convención y (2) recurrir al derecho local."31 Y que por consiguiente al utilizar fuentes supletorias innecesarias se está menoscabando la intención de las partes al realizar dicha Convención toda vez que se mina la uniformidad de su aplicación, máxime que, en la CIM, inclusive la interpretación de las palabras que ahí sean utilizadas deberá basarse en la Convención y no en el derecho interno.32 De hecho, hay tesis y jurisprudencia mexicanas con respecto a la supletoriedad expresa y apoyarían la conclusión de que no es debido utilizar el Código de Comercio en estas circunstancias, ya sea porque no es la fuente expresa33 o porque la Convención de Viena, que tiene un ámbito material internacional al regir relaciones comerciales internacionales34, no dimana de dicho ordenamiento. 35

     Si la Convención tiene un carácter autónomo, es precisamente para evitar que se de una interpretación restrictiva a la Convención a fin de introducir el Derecho Interno, sean leyes o precedentes judiciales. Por otro lado la uniformidad entra en juego para encauzar dicha autonomía.36 Lo que se espera es que con base en la doctrina y la jurisprudencia que se vaya generando con base en la resolución de las controversias que vayan surgiendo con base ella, la CIM vaya gestando un sistema jurídico internacional mediante el cual puedan integrarse las lagunas de ésta.37

     Y cabe recalcar que entonces se puede acudir a la norma señalada por el derecho conflictual lo que no necesariamente quiere decir que sea la norma del foro, y en la sentencia que nos ocupa el juzgador fue omiso en señalar cual era ésta. Finalmente, a este respecto, sólo nos queda citar a Honnold cuando dice que:
     "La esencia del compromiso entre los estados contratantes es: Nosotros aplicaremos estas reglas uniformes en lugar de nuestra ley interna asumiendo que ustedes harán lo mismo."

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