Comentario a una Sentencia Mexicana
sobre la Convención de Viena de
Compraventa Internacional de Mercaderías

Por Arnau Muriá Tuñón

3.2. Incorrecta Fundamentación de la Declaración de la Obligación de Cumplimiento.

      Aunque el incumplimiento sea en este caso patente, declararlo con fundamento en el artículo 25 de la CIM es incorrecto. Presumimos que esta es precisamente la función de mencionar dicho artículo, de otra manera no se comprende su inclusión. De hecho el problema de que el juzgador no haya razonado, en su considerando IV, el cómo los diversos artículos mencionados de la CIM impactan la controversia de la que nos ocupamos nos obliga a especular mucho sobre la ratio decindendi del caso.39

      El artículo 25 de la CIM dice a la letra:
     "El incumplimiento del contrato por una de las partes será esencial cuando cause a la otra parte un perjuicio tal que la prive sustancialmente de lo que tenía derecho a esperar en virtud del contrato, salvo que la parte que haya incumplido no hubiera previsto tal resultado y que una persona razonable de la misma condición no lo hubiera previsto en igual situación."

     Cuando el juez cita el artículo 25, probablemente tiene en mente el incumplimiento de parte del comprador, sin embargo dicho artículo habla de ruptura esencial o material del Contrato. El juzgador utiliza un concepto erróneo. Ya que este es una simple identificación del concepto de ruptura esencial material utilizado para definir credibilidad de las obligaciones bajo la CIM40 no para detonar la defensa41 legal al alcance del vendedor. El juzgador debió haberse basado en el artículo 62. Evidentemente aquí se pecó de no saberse desprender del sistema jurídico mexicano en el uso de la CIM y por ello confundió un artículo por el otro.

     El artículo correcto era el 62 que dice a la letra:
     "El vendedor podrá exigir al comprador que pague el precio, que reciba las mercaderías o que cumpla las demás obligaciones que le incumban, a menos que el vendedor haya ejercitado un derecho o acción incompatible con esa exigencia."

     El artículo 25 de la CIM debe ser interpretado, desde la óptica del vendedor, de manera conjunta con el artículo 64(a)42,. Este artículo en realidad define el presupuesto de hecho bajo el cual las partes contratantes en un contrato de compraventa internacional de mercaderías podrían ejercer sus derechos de conformidad con los artículos 48(1) y 64(1). Sin embargo esto sería para permitir al vendedor liberarse de sus obligaciones bajo el contrato, si fuera un contrato de prestaciones sucesivas como por ejemplo un contrato de suministro. O también podría utilizarse para recuperar las mercancías vendidas en caso de una fluctuación de los precios.

     Lo que en este caso el vendedor estaba pidiendo no era la resolución del contrato, por lo que si el incumplimiento es esencial o material esto es indistinto, sino que estaba pidiendo el cumplimiento del contrato en sus términos y dicha situación está cubierta por el artículo 6243 de la CIM en correlación con su artículo 61. 44

     Aquí el juzgador aparentemente tiende a llevarnos hacia la petición por parte del vendedor de que se resuelva el contrato lo cual probablemente sería una solución incompatible con el pago del adeudo y más bien tendiente a la devolución de las mercaderías. Creemos que el juzgador no pretendía utilizar dos acciones contradictorias sino que más bien se confundió.

     De hecho el artículo 62 fue una innovación de la CIM frente a la LUCI45 precisamente para evitar que el vendedor se viera obligado a recuperar y revender sus bienes en caso de impago.46 Es algo que permite al juzgador ordenar el cumplimiento del contrato frente a su resolución con pago de daños que sería la solución más típicamente anglosajona. 47

     El artículo 62 es una victoria de los países civilistas en las negociaciones de la CIM, y aquí el juzgador desandó a zancadas lo conquistado a traspiés. El error en el primer caso mexicano será una anécdota dolorosa por haber sido precisamente la delegación mexicana durante las negociaciones de la CIM una de aquellas que dio mayor impulso a la inclusión de dicho artículo y que propuso la primera innovación que se hacía a dicho artículo.48

     Aunque comprensible la equivocación del Juez Tovar, nos recuerda el porque la CIM debe interpretarse de manera autónoma. Decimos que la confusión del licenciado Tovar es perfectamente comprensible porque la doctrina del incumplimiento esencial de los contratos no es propia de nuestro sistema jurídico y al lector no versado en Derecho Anglosajón puede parecerle que se refiere a la noción romanista de incumplimiento.49 En Derecho Anglosajón la doctrina del incumplimiento esencial50 surge en oposición a la otra doctrina que se llama del cumplimiento perfecto51, según esta última cualquier falla sería suficiente para poder acudir a los daños o a la resolución del contrato. La Doctrina del incumplimiento esencial intenta que el detrimento sea de importancia para así preservar los contratos.

     La noción de incumplimiento esencial que se intenta recoger en la CIM, por tanto, es distinta a nuestro incumplimiento. Sin embargo es más que necesaria dadas las complicaciones del Comercio Internacional. En la CIM, los incumplimientos menores del contrato no tienen mayor significación que el detrimento que puedan ocasionar a la parte agraviada,52 dan derecho a demandar por daños o a reducir unilateralmente el precio53, de hecho es una figura que tiende a utilizarse más para modular los derechos del comprador54 que los del vendedor ya que éste último, como en este y en muchos otros casos, únicamente suele estar interesado en el pago del precio.55 Por otra parte, esta medida es en realidad es una arista del principio de preservación de los contratos. Porque si cualquier falla nos permite resolver un contrato, entonces le estaríamos haciendo un flaco favor al comercio internacional con la CIM. Por ello se exige que el incumplimiento sea esencial. 56

     Además, la resolución del contrato en este caso no requeriría de intervención judicial ya que en la CIM se contempla la posibilidad de resolver el contrato de manera unilateral conforme a su artículo 26,57 cuando la demora de pago ya constituyera un incumplimiento sustancial del contrato por privar al vendedor de los beneficios de la venta conforme al mencionado artículo 25, lo cual quedaría a criterio de un Juez, o una vez transcurrido un plazo suplementario razonable para el cumplimiento de dicha obligación conforme al artículo 63.58


3.3. Condena en Intereses.

     En cuanto a los intereses y su monto, en el Considerando V (b), el Juez aplica como interés sobre "saldos insolutos" el pactado la 1.5 % mensual. Sin embargo el juzgador falla en explicar que el cobro de intereses está permitido en la Convención de Viena por su artículo 78, y "deja coja" su resolución, pues el único principio legal citado por que podría fundamentar dicha postura es el anteriormente mencionado artículo 372 del Código de Comercio Mexicano, en cuanto a que la mencionada estipulación de intereses es una estipulación lícita entre las partes.

      Cuando se negoció la CIM se decidió optar por establecer el pago de intereses por mora después de arduas negociaciones. Nunca se pudo acordar una taza pese que se realizaron grandes esfuerzos. Nuestro caso se establecía la suma en el contrato de compraventa supliendo así la ambigüedad de la Convención de Viena, sin embargo el derecho sustancial a intereses debió de fundamentarse en la CIM y no en el Código de Comercio.

      Si la CIM es ambigua respecto a las tazas es porque en ese tiempo se topó con la prohibición musulmana de los intereses y con los tipos máximos establecidos en algunos estados de economía más o menos planificada. Sin embargo se logró el establecimiento de los intereses. 59

      De hecho, hay estados donde no sería una estipulación lícita la de los intereses, de ahí el peligro de fundamentar el pago de estos con base en el Derecho nacional. Corremos el riesgo de sentar precedente para que una institución que costó tanto trabajo establecer en las compraventas internacionales se pueda derrumbar en aquellos estados hacia los cuales se hizo un especial intento por atraer.

      El pago de intereses en si no se encuentra debidamente fundamentado en el artículo 78, como ya se comentó arriba. En cambio el apartado b) del considerando V esta "bien amarrado" en cuando a la fecha punto de partida del adeudo para ser considerado como punto de partida para el pago de intereses. Ojalá, para efectos de valor como precedente las próximas sentencias mexicanas en la materia razonen de la misma forma los puntos que hayan de fundamentarse en la CIM. De hecho, hubiera sido deseable esta metodología para todos los puntos en la presente sentencia que tocan la CIM. Este párrafo es otro de los aciertos del juzgador.


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