LAS CARTAS DE CONFIRMACIÓN ANTE LA FORMACION DEL CONTRATO EN LA CONVENCIÓN
DE VIENA DE 1980 SOBRE COMPRAVENTA INTERNACIONAL DE MERCADERÍAS

(Interpretaciones y aplicaciones doctrinales y jurisprudenciales)

Jorge Oviedo Albán*


"En general, los hombres deben poder tratar libremente
acerca de cuanto les interesa. Sus necesidades les aproximan, y sus
contratos se multiplican tanto como sus necesidades".

Portalis.

Discurso preliminar sobre el proyecto de Código Civil Francés.

Sumario

Introducción
I. La Formación del Contrato y su Regulación
II. Interpretación Armónica del Código de Comercio y la Convención de Viena sobre Compraventra Internacional de Mercaderías

III. Las Etapas y Los Requisitos para la Formación del Contrato
IV. Las Cartas de Confirmación
V. Notas


INTRODUCCIÓN

Definitivamente estamos acudiendo en los tiempos presentes a presenciar uno de los momentos más apasionantes en la historia del derecho mercantil en el mundo. Si se quiere piénsese y conclúyase que es un efecto de la globalización que ha venido aparejada por la intensificación de las relaciones económicas alrededor del mundo derribando fronteras comerciales entre los países . Preferimos afirmar que la creciente tendencia a la unificación y armonización del derecho mercantil a nivel mundial no es sino un reflejo de la manifestación de una de las características esenciales de este derecho desde su gestación en la edad media, que no es otra que la internacionalización, truncada en principio por la nacionalización y codificación desde el Código francés.

Son varias las instituciones y los instrumentos mundiales, de carácter intergubernamental o gremial los que están permitiendo con su labor la consolidación del denominado derecho mercantil internacional, manifestado en conjuntos de reglas usuales del tráfico y costumbres, como pueden ser los Incoterms y las reglas sobre crédito documentario de la Cámara de Comercio Internacional -CCI- con sede en París, los Principios de UNIDROIT para los contratos comerciales internacionales , y varias convenciones internacionales y leyes modelo producto de la labor de la Comisión de Naciones Unidas para el Derecho Comercial Internacional UNCITRAL, como la Ley modelo de comercio electrónico , entre otras .

Entre estos instrumentos (con los cuales está íntimamente relacionada por contribuir a regular las operaciones internacionales de compraventa), se destaca la Convención de Viena de 1980 sobre Compraventa Internacional de Mercaderías, que ha sido aprobada en Colombia por medio de la Ley 518 de 1999 y que entrará en vigor el 1 de agosto de 2002, completando de esta manera 61 países los que hacen parte de la Convención. La Convención ha sido objeto de numerosas aplicaciones jurisprudenciales por parte de cortes locales o tribunales de arbitramento en diversos países del mundo, pertenecientes a distintas familias jurídicas. Sea ésta tal vez la explicación de su notable y creciente éxito. Sin duda la Convención va camino de convertirse en el instrumento más importante en la conformación del derecho mercantil internacional e influirá sin duda los procesos legislativos de reforma de los códigos de derecho privado.

Por otra parte no sobra comentar que a pesar de ser muy numerosos los trabajos sobre la Convención escritos en otras latitudes, la difusión en nuestros países del texto vienés así como de las interpretaciones dadas al mismo justifican suficientemente los esfuerzos realizados por los académicos.

La vigencia de la Convención para varios países de Latinoamérica , es una oportunidad para pensar en la armonización futura de nuestros códigos, en muchos casos hermanos de origen, sea porque bebieron en las mismas fuentes, o porque han servido de modelo para ser adoptados en otros países, como es el caso de Colombia con el código chileno. Los intentos para conformar una zona económica común, deben llevar también a pensar en la futura conformación de un derecho latinoamericano comunitario, y en la unión de esfuerzos por parte de las academias de nuestros países en orden a iniciar actividades conjuntas que permitan la preparación de los abogados y jueces que tendrán que enfrentar la aplicación de estos instrumentos, principalmente a partir del estudio de los puntos controvertidos de la Convención.

La oportunidad también se presta para plantear una revisión crítica de nuestras normas de derecho interno, mediante una metodología de derecho comparado. Ello nos permitirá concluir sobre puntos como la justicia, equidad, agilidad, y eficacia para regular los intereses particulares.


I. LA FORMACIÓN DEL CONTRATO Y SU REGULACIÓN

Uno de los temas regulados en la Convención es el de formación del contrato .

La formación del contrato es uno de los temas que con mayor cuidado debe ser tratado por la doctrina y los operarios del derecho. De su adecuado tratamiento dependerá en buena medida la vida del contrato y la adecuada atención de los intereses comprometidos. La estructura de las normas que regulan este tema en el derecho interno colombiano, difieren en buena medida de las de la normativa vienesa. En este trabajo trataremos uno de los puntos divergentes, como lo hemos indicado con el título.

El Código Civil colombiano tiene su antecedente en el Código de Andrés Bello. Fue adoptado por medio de la Ley 57 de 1887. Como es bien sabido, Bello se apoyo en varias corrientes para redactar el código, y no solamente, como se afirma sin razón, en el Código francés. Andrés Bello se influenció de las corrientes romanistas de su tiempo e incluso del derecho romano plasmado en el Corpus Iuris Civilis de Justiniano. Asimismo se vio influenciado por el derecho germano, el viejo derecho español plasmado en las Siete partidas y la Novísima recopilación, y el Código francés en punto de obligaciones y contratos .

Sobre el tema de obligaciones el código regula las fuentes, aspectos generales como requisitos, vicios del consentimiento, clasificación de las obligaciones, efectos de las obligaciones, interpretación de los contratos, modos de extinguirse las obligaciones, nulidad y rescisión, prueba de las obligaciones, y contratos en particular.

Sin embargo, el Código civil no reguló el tema de la formación del consentimiento en los contratos .

El Código de Comercio terrestre de Colombia adoptado por medio de La ley 57 de 1887 reguló el tema en el libro segundo, así como lo hizo el Código de Comercio vigente adoptado por medio del decreto 410 de 1971. La doctrina ha encontrado aplicable por medio del criterio de la analogía el tema de la formación del contrato del Código de Comercio a la materia civil.

Sin embargo, es necesario anotar que el tema de la formación del consentimiento no es hoy patrimonio autónomo del Código de Comercio del país. Debe indicarse que dentro del sistema jurídico, se encuentra la Convención de Viena para la compraventa internacional de mercaderías, la cual como lo mencionamos contiene un capítulo dedicado a la formación del contrato. Esto significa que el tema no puede estudiarse sin hacer la obligada referencia a las mencionadas regulaciones.

Por otra parte, y tal como indicamos anteriormente, para un estudio completo y armónico del tema, debe hacerse igualmente relación con la normatividad sobre comercio electrónico, contenida en Colombia en la Ley 527 de 1999 que a su vez está inspirada en la ley modelo de UNCITRAL.


II. INTERPRETACIÓN ARMÓNICA DEL CÓDIGO DE COMERCIO Y LA CONVENCIÓN DE VIENA SOBRE COMPRAVENTA INTERNACIONAL DE MERCADERÍAS

Es necesario afirmar, por lo menos para el tema que nos ocupa que es el de la formación del contrato, que si bien el régimen sobre el particular contenido en el Código de Comercio, se aplica por el criterio de la analogía a toda la materia privada (civil y comercial), y el contenido en la Convención es especial para el contrato de compraventa internacional de mercaderías, nada obsta para que para llenar los vacíos o lagunas que presente el Código de Comercio sobre el tema de análisis, pueda acudirse a la Convención, a las fuentes de la misma y a las aplicaciones hechas por jueces y árbitros extranjeros, por constituir precedentes sobre los temas de conflicto.

Para ello, acudimos a las previsiones del artículo 1 del Código de Comercio, que a la letra dispone:

"Los comerciantes y los asuntos mercantiles se regirán por las disposiciones de la ley comercial, y los casos no regulados expresamente en ella serán decididos por analogía de sus normas".

Entiéndase que para estos efectos, la Convención hace parte de la llamada por el Código en la norma transcrita, "ley comercial".

Sin embargo, es necesario anotar que el llamado a aplicar la Convención, por analogía para casos de derecho interno, no puede darse al contrario, es decir, aplicando las normas del derecho interno a las situaciones de aplicabilidad de la Convención. La respuesta que da la doctrina sobre el punto es negativa. Así se pronuncia PERALES VISCASILLAS:

"Una cuestión interesante es en que medida las disposiciones del derecho interno ? y su interpretación por la doctrina y por los jueces? que tienen un paralelo en la Convención de Viena pueden servir de ayuda interpretativa de concretas normas del texto vienes. La respuesta, en principio, debe ser negativa y ha de evitarse en la medida de lo posible interpretaciones vinculadas a un determinado derecho interno" .


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