LAS CARTAS DE CONFIRMACIÓN ANTE LA FORMACION DEL CONTRATO EN LA CONVENCIÓN
DE VIENA DE 1980 SOBRE COMPRAVENTA INTERNACIONAL DE MERCADERÍAS

(Interpretaciones y aplicaciones doctrinales y jurisprudenciales)

Jorge Oviedo Albán*


"En general, los hombres deben poder tratar libremente
acerca de cuanto les interesa. Sus necesidades les aproximan, y sus
contratos se multiplican tanto como sus necesidades".

Portalis.

Discurso preliminar sobre el proyecto de Código Civil Francés.

Sumario

Introducción
I. La Formación del Contrato y su Regulación
II. Interpretación Armónica del Código de Comercio y la Convención de Viena sobre Compraventra Internacional de Mercaderías

III. Las Etapas y Los Requisitos para la Formación del Contrato
IV. Las Cartas de Confirmación
V. Notas


IV. LAS CARTAS DE CONFIRMACION

Ahora bien, es preciso mencionar que a pesar de que el contrato se haya formado, observando los requisitos que hemos mencionado para la oferta y la aceptación, en la práctica contractual, nacional e internacional , se presenta el hecho según el cual con posterioridad a la aceptación, se envía una carta de confirmación, la que introduce elementos nuevos diferentes a los estipulados en el contrato, o modifican los ya acordados, como puede ser: ampliación o reducción de términos para realizar el pago, variación del precio, u cualesquiera otras condiciones del contrato. También suele suceder que la parte destinataria de la carta de confirmación no objeta el contenido de la misma al momento de recibir. Los problemas pueden y suelen presentarse cuando las partes pretenden la ejecución de términos diferentes, la una, de los contenidos en el contrato originalmente suscrito, y la otra, los contenidos en la carta de confirmación no objetada por el destinatario de la misma, por lo menos durante un tiempo razonable.

En el Código de Comercio colombiano no se reguló el tema de las cartas de confirmación. No significa esto que no tenga o no pueda encontrarse una solución al punto. Siguiendo el esquema y las reglas del código sobre la oferta y la aceptación, creemos que la solución que puede darse es entender que se trata de una propuesta de modificación de los términos originales del contrato, que puede ser aceptada expresa o tácitamente por el destinatario de tal oferta. Sin embargo es de advertir que el que pretende hacer la propuesta de modificación del contrato debe obrar de buena fe. También deberán observarse las formalidades según la naturaleza del contrato o bien objeto del mismo así como las que hayan pactado en el contrato para modificarlo o darlo por terminado.

Esta solución no es igualmente aceptada en el derecho comparado, el cuál trae diversas soluciones como pasamos a verlo.

En el derecho alemán, cuando se presenta silencio o inacción del destinatario de la carta de confirmación, y la relación es entre comerciantes, el silencio trae como efecto la aceptación de las modificaciones introducidas en la carta de confirmación . Así, si no se objeta la carta de confirmación, el contrato se modifica, y estará compuesto por los términos originalmente pactados y los adicionados por medio de la carta de confirmación.

"A menos que el contenido de ésta difiera tan notablemente de lo previamente acordado que no sea razonable contar con la aprobación del destinatario" .

Los requisitos señalados por la jurisprudencia alemana para que el silencio del destinatario de la carta de confirmación sea tenido como aceptación de la misma son :

1. Debe tratarse de negociaciones serias entre las partes precedidas de un acuerdo o encaminadas a llegar al mismo. En muchos casos estas negociaciones se realizan oralmente, por teléfono, télex. La carta de confirmación se da como una conclusión final.

2. La doctrina las aplica solamente a las transacciones comerciales. Requiere que el receptor de la carta de confirmación sea un comerciante.

3. Para no someterse a la carta de confirmación, el destinatario debe objetarla de manera inmediata. Las cortes alemanas son estrictas con respecto al tiempo en que el receptor demora en reaccionar. Una semana es considerada como demasiado tarde.

4. Quien envía la carta de confirmación debe actuar de buena fe. Esta condición es considerada especialmente importante en las situaciones donde el acuerdo no ha sido todavía concluido o cuando la carta contiene términos diferentes del acuerdo oral.

Se distingue en el derecho alemán a la carta de confirmación en los términos que la hemos explicado, de la confirmación de una orden (auftragsbestätigung), que en estricto sentido es una aceptación o una contraoferta, y el remitente sabe que el contrato no ha sido concluido y que tal orden de confirmación puede servir para alcanzarlo.

En el sistema jurídico español, las cartas de confirmación son tratadas como propuestas de modificación del contrato original, y se entenderán aceptadas previa declaración expresa de las mismas, o por actos concluyentes (retirada de la mercancía, pago de la factura, etc.),

"… si así se deduce de las relaciones entre las partes, de los usos o de la buena fe" .

En el sistema jurídico norteamericano, la sección 2- 207 del Uniform Commercial Code, regula los términos adicionales en la aceptación o en la confirmación,

"Particularmente se ha señalado por la jurisprudencia que no es posible una confirmación de un contrato condicionada al asentimiento por el destinatario de todos sus términos porque significaría imponer condiciones a un contrato que ya ha sido previamente perfeccionado".

De manera general, de acuerdo con la sección 2-207 (2) los términos o elementos adicionales se consideran como propuestas de adición o modificación al contrato, y pasarán a formar parte del mismo a menos que:

a) La oferta expresamente limite la aceptación a los propios términos de la oferta, b) dichos elementos adicionales modifiquen sustancialmente los términos de la oferta, o el oferente objete dentro de un término razonable .

En cuando a los términos contradictorios, autores como CALAMARI y PERILLO piensan que la solución debe ser distinta a cuando son términos adicionales, en el entendido de que estos términos no entran a formar parte del contrato. El contrato estará regulado en ese caso por los términos originalmente expresados y acordados, los términos coincidentes en la confirmación y los términos supletivos de la subsección 2 del UCC .

La Convención de Viena, tampoco se refiere expresamente a las cartas de confirmación, sin embargo la doctrina se encuentra dividida sobre el punto. Algunos plantean que el vacío debe llenarse con las normas que resulten aplicables mediante el conflicto de leyes, y otros como GARRO , que se encuentra regulado por los Principios UNIDROIT.

Los Principios de UNIDROIT permiten la viabilidad de las cartas de confirmación de la siguiente forma:


"Artículo 2.12.

(Confirmación por escrito)

"Si dentro de un plazo razonable con posterioridad a la celebración del contrato, fuese enviado un escrito que pretenda constituirse en confirmación de aquél y contuviere estipulaciones adicionales o modificatorias de su contenido original, éstas pasarán a integrar el contrato mismo, a menos que lo alteren sustancialmente o que el destinatario, sin demora injustificada, objete tales discrepancias".

El punto de los términos que alteren sustancialmente los elementos del contrato así como la objeción debe analizarse en cada caso concreto, conforme se señala en el comentario al artículo citado.

En general se ha llegado a entender que si los términos de la carta de confirmación no modifican substancialmente el contrato original, pasan a ser parte de éste, pero no si lo modifican o añaden elementos que lo alteren substancialmente, no pasan a ser parte de el. Se excluye la posibilidad de que el simple silencio del destinatario de la carta de confirmación constituya aceptación de la misma.

Al no estar regulado tal aspecto por la Convención, debe entenderse en principio, que se trata de una propuesta de modificación del contrato . Sin embargo, debe tenerse muy en cuenta la disposición del artículo 18 de la Convención según la cual. El simple silencio o inacción, por sí solos no constituyen aceptación. Se requerirá en consecuencia una declaración o acto del destinatario que indique asentimiento de la propuesta de modificación, según las voces del mismo artículo 18.

Sin embargo debe tenerse en cuenta en este punto los precedentes jurisprudenciales sobre el particular, en el entendido de que por los usos del tráfico o las prácticas contractuales, el silencio valga como aceptación, caso en el cual se aplica en artículo 9 . A esta conclusión llegó el Tribunal Civil de Basel-Stadt (Suiza) en fallo de 21 de diciembre de 1992. Por considerarlo de especial relevancia transcribimos el resumen del caso en cuestión, contenido en la base de datos sobre jurisprudencia relativa a los textos de la UNCITRAL:

"El vendedor austríaco demandó al comprador suizo por el precio de compra de cierta fibra. En apoyo a su demanda, el vendedor adujo que se había celebrado un contrato de compraventa entre las partes sobre la base de un pedido cursado por el comprador suizo y de una confirmación escrita enviada por el vendedor.

El tribunal opinó que la carta de confirmación enviada por el vendedor y la posterior falta de reacción por el comprador reflejaba un uso aplicable a la formación de contratos en el sentido previsto en el artículo 9 1)de la CIM; que las partes implícitamente habían hecho ese uso aplicable a su contrato dado que tenían o deberían haber tenido conocimiento de la naturaleza vinculante de tales confirmaciones con arreglo tanto al derecho austriaco como al suizo; y que no había pruebas de que hubiese otras reglas o usos particulares aplicables al comercio de fibras. Además, el tribunal consideró que el intercambio de comunicaciones era coherente con la práctica que las partes habían establecido entre sí y que tenía carácter vinculante con arreglo al artículo 9 2) de la CIM".

Debe tenerse en cuenta en el anterior fallo citado que el tribunal sume que el silencio en la aceptación de la carta de confirmación tiene valor, toda vez que es una figura que tiene valor tanto en Suiza como en Austria. Subrayamos el requisito de contemplado en el artículo 9.2 de la Convención, en el sentido de que el uso debe se ampliamente conocido en el comercio internacional y observado por las partes en contratos del mismo tipo en el tráfico mercantil de que se trate. Tal vez no podría llegarse a la misma conclusión, cuando el uso sea habitual en el Estado de uno de los contratantes, mas no en el del otro. Sobre este punto el fallo de Oberlandesgericht Frankfurt am Maim de 5 de julio de 1995, cuyo resumen extraído del CLOUT se transcribe a continuación:

"El demandante, u productor de chocolate francés, y el demandado, un comprador alemán, negociaron la entrega de chocolate. El vendedor envió una carta de confirmación a la que el comprador no respondió. Después de la entrega, el vendedor presentó una demanda exigiendo el pago pendiente del precio de compra, argumentando que se había celebrado un contrato porque el comprador no había rechazado la carta de confirmación. Al rechazar la reclamación el tribunal de primera instancia, el vendedor apeló.

El tribunal sostuvo que no se había celebrado un contrato por medio de una carta de confirmación que no había recibido respuesta. Aunque existe un uso comercial establecida (sic) por el que se reconoce la falta de respuesta como celebración de contrato en la jurisdicción del establecimiento del destinatario, debido al carácter internacional de la CIM, se debe prestar atención únicamente a los usos comerciales conocidos en la legislación tanto en la jurisdicción del oferente como en la del destinatario (párrafo 2) del artículo 9 de la CIM). Además, los efectos jurídicos del uso comercial deben ser conocidos por ambas partes.

Pese a dicho veredicto, el tribunal admitió la apelación del vendedor. Dictaminó que ya se había celebrado un contrato entre las partes antes de la carta de confirmación" .

En los Principios de UNIDROIT (artículo 2.12 citado) si se permite que la carta de confirmación sea aceptada por el silencio, toda vez que el referido artículo expresamente señala que los términos adicionales o diferentes contenidos en la carta de confirmación pasan a integrar el contrato, a menos que lo alteren sustancialmente o que el destinatario sin demora injustificada, objete la discrepancia .

En otro precedente jurisprudencial se tuvo a la carta de confirmación como una contraoferta carente de validez al no haber existido aceptación por parte del destinatario de la misma. El resumen es el siguiente :

"Una empresa francesa hizo un pedido de embalajes exteriores para galletas a una empresa italiana. La sociedad italiana remitió la hoja de pedido que le había enviado la sociedad francesa, en cuyo reverso figuraba una cláusula de sometimiento al Tribunal mercantil de París, con la firma de su representante. Transcurridos diez días, la empresa italiana confirmó el pedido remitiendo sus condiciones de venta en las que se incluía una cláusula de sometimiento a la jurisdicción del Tribunal de Tortona.

El comprador francés, considerando que los embalajes que le vendieron eran defectuosos, demandó al vendedor ante el Tribunal Mercantil de París. El vendedor se opuso a la demanda presentando una excepción por falta de competencia en virtud de los artículos 18 y 19 d2) de la CIM, pero el Tribunal Mercantil de París se declaró competente.

Para determinar su competencia el Tribunal de Apelación de París decidió que la CIM era aplicable, ya que el contrato de compraventa se había concertado entre dos contratantes cuyos establecimientos se encontraban en dos Estados diferentes, ambas partes en la CIVM (artículo 1 1ª)).

El Tribunal señaló que, de acuerdo con el artículo 18 2) de la CIM, el contrato se formó en el momento en que la sociedad francesa recibió la hoja de pedido. No obstante, consideró que, al no existir una referencia expresa en el anverso de la hoja de pedido a las condiciones de la compraventa que figuraban en el reverso, no podía entenderse que el vendedor las hubiere aceptado. De igual modo, el Tribunal rechazó la aplicación de las condiciones generales de la compraventa de la sociedad italiana en razón a que la confirmación de la orden de pedido, al ser posterior a la formación del contrato, debía entenderse como una contraoferta en el sentido del artículo 19 1) de la CIM, y carecía de toda validez al no existir aceptación por parte del comprador".

Para finalizar este acápite vale la pena referirnos a las facturas, que usualmente son expedidas por el vendedor con posterioridad a la celebración del contrato. Normalmente en ellas se incorporan elementos atinentes a la ejecución del contrato, como son: precio y mercaderías objeto del contrato, cantidades, entre otras. El contrato mismo no debe confundirse con la factura, pues aquel es anterior a ella, la que sólo estará sirviendo como medio de prueba del contrato . Los problemas pueden suscitarse cuando en la factura se incluyan ya sea en el anverso o en el reverso de la misma términos adicionales o diferentes a los originalmente convenidos. Pilar Perales distingue si se trata de condiciones colocadas al anverso de la factura, caso en el cual según ella el silencio del comprador al recibirla no implica una aceptación de las condiciones, y deben entenderse totalmente inoperantes. Por el contrario, según la autora citada, si las condiciones son colocadas en el anverso de la factura sí significan oferta de modificación del contrato,


"… en cuyo caso ha de entenderse que la firma de la factura implica una aceptación de las modificaciones introducidas por este instrumento". Sin embargo, nos parece que así se incluyan en el anverso de la factura, no pueden entenderse como propuesta de modificación del contrato y por ello incorporadas al mismo ante el silencio del destinatario de las mismas, debe tenerse en cuenta la obligación de actuar de buena fe tanto en las operaciones de compraventa internacional, como en nuestro derecho interno. Podría pensarse que tal actuación por parte del vendedor, sería un acto que contraría la buena fe, y tales disposiciones se entenderían contra él, aplicando el artículo 1624 del Código Civil si se tratase de operaciones internas y dado el caso el artículo 4.6 de los Principios UNIDROIT sobre interpretación contra proferentem, para operaciones internacionales.

Sin embargo, téngase en cuenta que en el comentario al artículo 2.12 de los Principios UNIDROIT se incluye dentro del concepto "confirmación por escrito" las facturas. El comentario dice como sigue:

"Para los fines de este artículo, el concepto de "confirmación por escrito" debe entenderse en un sentido amplio, incluyendo todo supuesto en que una parte utiliza facturas u otros documentos similares relativos al cumplimiento que detallen las características de un contrato que ha sido celebrado verbalmente o mediante un intercambio informal de correspondencia, siempre y cuando dicho (SIC) práctica sea habitual en determinado ramo comercial y/o en el país en cuestión".

Ante la duda y la discrepancia doctrinal, creemos que la herramienta indispensable para solucionar las dificultades suscitadas ante la expedición de facturas es la buena fe y la interpretación contra proferentem, según lo indicamos arriba.


Bogotá D.C., abril 14 de 2002.

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