Ley Aplicable y Celebración del Contrato de Compraventa; Una Visita al Caso Exótica

Por José María Abascal Zamora

Profesor en la Universidad Iberoamericana y delegado de México ante la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional (Uncitral).

Publicado en El Financiero 22 de Junio de 1994, página 05A



     El caso de Cinema Exótica (Exótica) contiene muchas enseñanzas en relación al contrato de compraventa internacional de mercaderías. En esta entrega veremos lo relativo a la ley aplicable al contrato y algunas cuestiones sobre su formación y perfeccionamiento; como la de que puede celebrarse sin necesidad de forma escrita, el momento en que se perfeccionó y sobre la necesaria determinación de la cantidad, la calidad de las mercancías y su precio. Para quienes no hayan leído el caso completo en EL FINANCIERO el 15 de junio de 1994, haré un pequeño resumen.

     Los lectores recordarán que Exótica está establecida en un hipotético país llamado Equitoria y que Core Entertainment Inc. (Core) tiene su establecimiento en Nueva York. Tambi‚n que el gerente general de Exótica llamó por teléfono al presidente de Core y que, en esa conversación, acordaron que Core vendería a Exótica mil 200 unidades de proyección de video cargadas de videojuegos; que se enviarían en tres embarques periódicos, que el precio por unidad lo determinarían al ofrecerse cada embarque; pero en ningún momento sería menos de US $4,000 ni m s de $4,400 por unidad. Algunos días después el gerente general de Exótica envió una carta confirmando el acuerdo. La carta reprodujo los términos arriba relatados, excepto que en ella se indica que el precio por unidad sería de $4,000 y que, cuando la carta arribó a su destino, la secretaria del presidente de Core, sin enseñarla a su jefe, la archivó.

     El presidente de Core encargó a un proveedor francés los equipos y programas; y oportunamente se hizo la primera remisión de máquinas. En la ejecución de esa remisión se dieron una serie de problemas que llevaron a las partes al arbitraje. En primer lugar y dado que tanto Equitoria como Estados Unidos se habían adherido a la Convención de las Naciones Unidas sobre la Compraventa Internacional de Mercaderías de 1980 (Convención de Viena) el contrato se regula por esta convención y no por las leyes domésticas de Equitoria y del estado de Nueva York; la ley uniforme de compraventa internacional, en ambos lugares, es la mencionada Convención.

     En efecto, en el momento de la celebración del contrato, el comprador tenía su establecimiento en Equitoria y el vendedor en Nueva York; además de que esta circunstancia era conocida por ambas partes (Art. 1). Me atrevo a apostar que este tipo de situaciones se repite a menudo; dos funcionarios de empresas establecidas en diferentes países, que se ponen de acuerdo en un negocio, sin preocuparse en lo más mínimo acerca de cual será la ley aplicable a su contrato y asumiendo, inconscientemente, si es que llegan a pensar en ello, que el contrato se regir por la única ley que conocen.

     Un efecto muy importante de lo anterior es que las disposiciones de la Convención se convierten, de hecho, en una especie de cláusulas del contrato. Cuando el comprador y el vendedor celebran un contrato de compraventa internacional de mercaderías, en donde sólo se ponen de acuerdo en la cosa y en el precio, de hecho están celebrando un contrato que tiene unas 15 o 20 páginas de cláusulas, que no son otra cosa que los artículos de la Convención de Viena.

     Es probable que el gerente de Exótica creyera que no había perfeccionado el contrato porque sólo había habido una conversación telefónica; y por eso envió una carta en donde, naturalmente, estableció el precio m s bajo dentro del margen convenido. La verdad es que el contrato se perfeccionó en el momento en que ambas partes estuvieron de acuerdo, ya que el contrato de compraventa internacional de mercaderías "no tendrá que celebrarse ni probarse por escrito ni estar sujeto a ningún otro requisito de forma. Podrá probarse por cualquier medio incluso por testigos" (Art. 11). Tal libertad de forma no es universal; ya que algunos países han hecho la reserva de que cuando una de las partes tenga su establecimiento en el territorio de esos Estados, el contrato y sus modificaciones deben hacerse por escrito (Argentina, Belarús, Chile, Estonia, Hungría, la Federación Rusa y Ucrania).

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