COMENTARIOS A LA LEY 518 DEL 4 DE AGOSTO DE 1999, APROBATORIA DE LA CONVENCION DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE LOS CONTRATOS DE COMPRAVENTA INTERNACIONAL DE MERCADERIAS

María Clara Cabrera Orjuela
Diego Ricardo Galán Barrera


Notas:

* Abogada del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Especialista en Derecho de Seguros de la Pontificia Universidad Javeriana. Magister en Derecho Europeo Comparado de la Universidad Carlos III de Madrid.

** Abogado y Especialista en Derecho Comercial del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Magister en Derecho de Seguros de la Pontificia Universidad Javeriana. Magister en Derecho Europeo Comparado de la Universidad Carlos III de Madrid. Profesor de Derecho Internacional Privado de la Pontificia Universidad Javeriana.

  1. Tal como lo señala el numeral 1 del artículo 1 de la Convención.
  2. El artículo 6 de la Convención permite a las partes excluir su aplicación, establecer excepciones a cualquiera de sus disposiciones o modificar sus efectos.
  3. Previsión contenida en la letra b) del numeral 1º del artículo 1 de la Convención.
  4. Tenemos el pleno convencimiento de que éste esfuerzo académico es un punto de partida para la elaboración de ensayos, tesis de grado, monografías, trabajos, etc., en los que seguramente se abordarán aspectos puntuales de nuestro ordenamiento jurídico frente a la normatividad internacional expuesta, al igual que frente a los principios de UNIDROIT, por vía de referencia.
  5. El texto del proyecto y su exposición de motivos fueron publicados en la Gaceta del Congreso número 455 del 31 de octubre de 1997.
  6. Sentencia C-529/2000 de la Sala Plena de la Corte Constitucional, del 10 de mayo de 2000, pág. 6.
  7. Curiosamente, huelga señalarlo, en esa sesión, televisada para todo el país, en vista de que se celebraba uno de los debates del tristemente célebre asunto Dragacol, se pudo apreciar cómo con soslayo y de manera desapercibida se aprobaba a pupitrazo limpio uno de los instrumentos que tendrá mayor trascendencia en la vida jurídica nacional. Con todo, el registro televisivo queda como constancia de la desteñida actuación parlamentaria respecto del debate aprobatorio del proyecto de ley, así el propósito de fondo que lo motivó, en últimas e infortunadamente, no haya quedado impreso en la magra memoria de la Nación, tal como siempre ocurre respecto de los sucesivos actos de corrupción que nos han asolado sin misericordia en estos últimos años.
  8. Véase, ALVAREZ LONDOÑO, LUIS FERNANDO, S.J. Derecho Internacional Público. Estudios de Derecho Internacional 2. Pontificia Universidad Javeriana. Ciencias Jurídicas. Santafé de Bogotá: Centro Editorial Javeriano, CEJA, 1998, pág. 72.
  9. Ibidem, pág. 73.
  10. Expediente Nº LAT-154. Ponente: Dr. Antonio Barrera Carbonell. No sobra comentar, dentro del trámite de la revisión constitucional correspondiente, la pobreza conceptual de las intervenciones de los Ministerios de Relaciones Exteriores y de Desarrollo Económico, generando sorpresa, asimismo, el silencio guardado por el Ministerio de Comercio Exterior y por la Cámara de Comercio de Bogotá sobre el particular. Por el contrario, el concepto del Ministerio Público sí reflejó en su exacta dimensión la importancia del tema.
  11. OVIEDO ALBAN, JORGE; URBINA GALIANO, LIZA & POSADA NUÑEZ, LAURA. La formación del contrato en los principios de UNIDROIT sobre contratos comerciales internacionales (Comparación con las normas colombianas). En: Universitas, Nº 96, junio-1999, Santafé de Bogotá, Pontificia Universidad Javeriana, Facultad de Ciencias Jurídicas, pág. 174. Los autores hacen una breve reseña de UNIDROIT.
  12. Véase HONNOLD, JOHN O. Derecho Uniforme sobre Compraventas Internacionales (Convención de las Naciones Unidas de 1980). Madrid: Editorial Revista de Derecho Privado. Editoriales de Derecho Reunidas S.A., 1987, pág 71. Véase también ENDERLEIN, FRITZ y MASKOW, DIETRICH. International Sales Law. United Nations Convention on Contracts for the International Sales of Goods. Convention on the Limitation Period in the International Sale of Goods. New York: Oceana Publications, Inc., 1992.
  13. Curiosamente, Colombia fue el único país latinoamericano acreditado en esta conferencia diplomática celebrada en La Haya en 1964.
  14. HONNOLD, op, cit, pág. 71.
  15. United Nations Commission for International Trade Law.
  16. HONNOLD, op, cit, pág. 72
  17. Ibidem, pág. 76.
  18. Sorprende la ausencia de Colombia en esta conferencia diplomática celebrada en Viena en 1980, lo cual podría explicar, de alguna manera, las razones por las cuales solamente ahora, casi cuatro lustros después de su alumbramiento, el país viene a aprobar la Convención.
  19. Entre otras, el Banco Mundial, el Consejo de Europa, la Comunidad Económica Europea, la Cámara de Comercio Internacional, UNIDROIT, la Conferencia de La Haya sobre Derecho Internacional Privado.
  20. HONNOLD, op, cit, pág. 78. El autor, quien se desempeñó como Secretario de la Comisión entre 1969 y 1974, afirma que si bien es cierto que la Convención fue votada por el plenario, artículo por artículo, una vez "...presentada como una unidad, fue aprobada por unanimidad tras pasar lista uno por uno a los votantes...", acotando en la nota de pie de página correspondiente (Nº 14) que "...En la última votación sobre la Convención en su conjunto, 42 Estados votaron a favor, nadie votó en contra y hubo 9 abstenciones...".
  21. Arabe, chino, inglés, francés, ruso y español. Véase SIERRALTA RIOS, ANIBAL & OLAVO BAPTISTA, LUIZ. Aspectos Jurídicos del Comercio Internacional. Tercera Edición. Santafé de Bogotá: Editorial Temis, 1998, pág. 71, quienes sostienen que "...bastaría la cita en cualquiera de dichos idiomas para que la misma...(la Convención)...sea considerada válida en toda su extensión...".
  22. Destacamos los siguientes Estados: Argentina, Chile y Ecuador; Cuba; Canadá, Estados Unidos de América y México; Alemania, España, Francia, Holanda e Italia; así como la Federación Rusa y China. Si bien es cierto que Venezuela la suscribió desde el 28 de septiembre de 1981, todavía no la ha ratificado. Ni Brasil ni Perú la han aprobado, todavía. Tampoco el Reino Unido ni Japón.
  23. Véase FERNANDEZ DE LA GANDARA, LUIS & CALVO CARAVACA, ALFONSO-LUIS. Derecho Mercantil Internacional. Madrid: Editorial Tecnos, S.A., 1995, pág. 566.
  24. Ibidem, pág. 566. Los autores ibéricos señalan que por compraventa se entiende "...el contrato sinalagmático en virtud del cual una parte entrega a otra la propiedad de una mercancía a cambio del pago de un precio o, si se prefiere una definición más precisa, aquel contrato que tiene por causa el intercambio de medios de pago usuales generalmente aceptados y la transmisión y apropiación de bienes...".
  25. Véase GARRO, MIGUEL ALEJANDRO & ZUPPI, ALBERTO LUIS. Compraventa internacional de mercaderías. Buenos Aires: Ediciones La Rocca, 1990, pág. 78. Explican los autores argentinos que "...En lugar de individualizar el objeto del contrato como 'cosas corporales muebles'...la Convención emplea el término menos técnico pero más llano de 'mercaderías'. El art. 2° no especifica qué se debe entender por 'mercaderías', limitándose a proveer una lista de aquellos objetos que no son considerados como mercaderías a los fines de determinar el ámbito de aplicación de la Convención...". Y continúan, cuestionando si a la compraventa de cosas corporales muebles adheridas a un inmueble también se aplica la Convención, trayendo a colación, en la muy ilustrativa nota de pie de página número 11, las soluciones de las legislaciones civiles de Argentina, Brasil y Uruguay. Para FERNANDEZ DE LA GANDARA & CALVO CARAVACA, op, cit, pág. 567, "...Son mercancías, a efectos de la Convención, las cosas corporales de naturaleza mueble de todo tipo, como, por ejemplo, automóviles, maquinaria, programas de ordenador, fruta o libros...".
  26. FERNANDEZ DE LA GANDARA & CALVO CARAVACA, op, cit, pág. 566.
  27. Ibidem, pág, 567.
  28. Primera parte del numeral 1º del artículo 3 de la Convención.
  29. GARRO & ZUPPI, op, cit, págs. 72 a 75.
  30. Véase HONNOLD, op, cit, pág. 79, quien al explicar las razones para la exclusión de las transacciones internas, sostiene: "...Fue necesario limitar las normas de compraventas a las transacciones internacionales, ya que estas normas forman parte de una Convención designada para la adopción universal...". En el mismo sentido, FERNANDEZ DE LA GANDARA & CALVO CARAVACA, op, cit, pág. 568, quienes manifiestan: "...Disponiéndolo así se quiso simplificar en aras de su aceptación...(de la Convención)..., pensando que los Estados estarían más dispuestos a vincularse por ella y su difusión sería mayor...". Y añaden en la nota de pie de página Nº 16 del Capítulo VIII, siguiendo a M.J. BONELL, que la internacionalidad de la Convención "...fue objeto de crítica desde un doble ángulo. Se reprochó la heterogeneidad de la misma categoría de compraventa internacional, separada de la interna, en un mundo en el que los procesos de integración económica e interdependencia empujan a la desaparición de la línea divisoria o, cuando menos, a la pérdida de nitidez de la distinción. Se censuró asimismo los concretos criterios empleados por la Convención para delimitar los contratos internacionales de compraventa, que estarían -según este punto de vista- lejos de ser satisfactorios...".
  31. Sobre el carácter internacional del contrato a la luz de los principios de UNIDROIT, véase OVIEDO ALBAN, JORGE. Los principios de UNIDROIT para los contratos comerciales internacionales (Su importancia en la armonización y unificación del Derecho Privado). En: Universitas, Nº 100, diciembre-2000, Bogotá, Pontificia Universidad Javeriana, Facultad de Ciencias Jurídicas, págs. 144 y 145.
  32. Última frase del primer párrafo del numeral 1º del artículo 1 de la Convención.
  33. Numeral 3º del artículo 1 de la Convencion.
  34. Numeral 3º del artículo 1 de la Convención. Véase, infra, nota de pie número 57.
  35. . GARRO & ZUPPI, op, cit, págs. 88 y 89. Los doctrinarios sostienen que "…el término 'establecimiento' es ambiguo, no sólo en español sino también en inglés (place of business) y francés (établissement). Pese a que varias delegaciones insistieron para que la Convención defina o califique este concepto, la propuesta no tuvo éxito…". Desde una óptica esencialmente comercialista véase GARRIGUES, JOAQUIN. Curso de Derecho Mercantil. Tomo I. Séptima Edición. Madrid: Imprenta Aguirre, 1976, pág. 206, al puntualizar que "…De quien comienza la explotación de un negocio mercantil se dice que 'se establece'. La empresa comercial se llama también 'establecimiento'. Tiene, pues, esta palabra un doble significado: como acto -el acto de establecerse, es decir, de dedicarse a una actividad estable, en armonía con la permanencia de la emrpesa a pesar del cambio de sus elementos- y como lugar donde habitualmente se ejerce una industria mercantil. Mas no puede identificarse el establecimiento con la empresa. Esta es un organismo de producción vivo, dinámico. El establecimiento es la base inerte, estática de esa organización…".
  36. HONNOLD, op, cit, pág. 103. El autor lo define como "...un lugar permanente y regular para tramitar negocios generales y no se incluirá un lugar de residencia temporal ad hoc para el tiempo que duren las negociaciones...". De igual forma, se asimila el establecimiento a "...toda instalación de una cierta duración, estabilidad y con determinadas competencias para dedicarse a los negocios...", según la definición dada por D. Martiny en Wiener Einheitskaufrecht Übereinkommen der Vereinten Nationen über Verträge über den internationalen Warenkauf vom 11.4.1980. En: Münchener Kommentar zum Bürgerlichen Gesetzbuch, 2ª. ed., vol 7., München, 1990, pág. 1647, citado por FERNANDEZ DE LA GANDARA & CALVO CARAVACA, op, cit, pág. 570.
  37. Letra a) del artículo 10 de la Convención.
  38. Numeral 2º del artículo 1 de la Convención.
  39. Letra a) del numeral 1º del artículo 1 de la Convención.
  40. Letra b) del numeral 1º del artículo 1 de la Convención.
  41. Numeral 2º del artículo 92 de la Convención.
  42. Numeral 1º del artículo 93 de la Convención.
  43. Numeral 3º del artículo 93 de la Convención.
  44. Véase FERNANDEZ DE LA GANDARA & CALVO CARAVACA, op, cit, pág. 573.
  45. Artículo 94 de la Convención.
  46. Ibidem. Esta fue una reserva introducida por los Estados nórdicos, en donde existe una codificación regional entre ellos sobre el particular.
  47. Véase CALVO CARAVACA, ALFONSO LUIS. Comentario al artículo 95 de la Convención de Viena. En: La Compraventa Internacional de Mercaderías. Comentario de la Convención de Viena. Diez-Picazo y Ponce de León, Luis (Dir.). Madrid: Editorial Civitas, S.A., 1998, pág. 720. Afirma el destacado iusprivatista e internacionalista español que "...El artículo 95 de la Convención de Viena tiene su origen en una propuesta de la delegación de Checoslovaquia, país en el que estaba vigente el Código de Comercio exterior de 1963...Otros países, en particular los Estados Unidos y China, se han acogido también a esta reserva...". En el mismo sentido, FERNANDEZ DE LA GANDARA & CALVO CARAVACA, op, cit, pág. 580. Igualmente, véase GARRO & ZUPPI, op, cit, págs. 93 y 94, quienes señalan que "…Tanto la Asociación Americana de Abogados (American Bar Association) como el Poder Ejecutivo de los Estados Unidos pidieron al Senado que la Convención sea ratificada bajo la reserva permitida por el art. 95…", abundando en consideraciones sobre el particular en la muy ilustrativa nota de pie de página número 30.
  48. FERNANDEZ DE LA GANDARA & CALVO CARAVACA, op, cit, pág. 579. Los autores, además de compartir el criterio, se apoyan en el autorizado comentario de R. HERBER.
  49. Ibidem, págs. 579 y 581. Los autores ibéricos, no obstante recordar que la complejidad de las reservas de las Convenciones de La Haya de 1964 fue una de las causas que las llevaron al fracaso, asimismo juzgan que la valoración sobre el particular hecha por los autores de la Convención de Viena de 1980 debe tenerse como "…parte del precio a pagar por el éxito del texto que estaban elaborando…".
  50. Ibid, pág. 574. "…Aunque la reglamentación que establece tiene carácter dispositivo, su normativa es,…, Derecho directamente aplicable (unmittelbar geltendes Recht). La Convención de Viena es aplicable como lex fori con exclusión de las normas de Derecho internacional privado: El juez del foro tiene que aplicarla, al margen de lo que, en ausencia de Derecho convencional, hubiera dispuesto el sistema conflictual de su Derecho internacional privado autónomo. Es más, el juez del foro debe aplicar las disposiciones de la Convención como Derecho propio y no como Derecho extranjero…".
  51. Ibid, pág. 593.
  52. Numeral 1) del artículo 9 de la Convención.
  53. Numeral 2) del artículo 9 de la Convención.
  54. FERNANDEZ DE LA GANDARA & CALVO CARAVACA, op, cit, pág. 593.
  55. Las prácticas son conductas anteriores de las partes que generan una expectativa subjetiva de su continuidad. Véase al respecto FERNANDEZ DE LA GANDARA & CALVO CARAVACA, op, cit, pág. 592.
  56. Letra a) del artículo 2 de la Convención.
  57. Véase, supra, nota de pie número 34.
  58. GARRO & ZUPPI, op, cit, pág. 80.
  59. HONNOLD, op, cit, págs. 108 y 109.
  60. Letra b) del artículo 2 de la Convención.
  61. Letra c) del artículo 2 de la Convención.
  62. HONNOLD, op, cit, pág. 109.
  63. Ibidem, pág. 109. Véase también GARRO & ZUPPI, op, cit, págs. 93, quienes señalan que existen además consideraciones de orden público en la elaboración de estas regulaciones.
  64. HONNOLD, op, cit, pág. 110. En la versión inglesa, la letra d) del artículo 2 de la Convención expresamente señala que la Convención no se aplica a compraventas "…d) of stocks, shares, investment securities, negotiable instruments or money…".
  65. Ibidem, pág. 110.
  66. Letra e) del artículo 2 de la Convención.
  67. Letra f) del artículo 2 de la Convención.
  68. GARRO & ZUPPI, op, cit, pág. 80.
  69. Numeral 1) del artículo 7 de la Convención.
  70. 70 FERNANDEZ DE LA GANDARA & CALVO CARAVACA, op, cit, págs. 615 y 616. "…En cierta medida, por consiguiente, no sería al menos totalmente inexacto afirmar que la uniformidad de la aplicación de la Convención de Viena de 1980 es una mera secuela de su interpretación conforme a unos mismos criterios hermenéuticos -internacionales- o que, entre uno y otro criterio interpretativo, hay una perfecta sinonimia…".
  71. Ibidem, págs. 610 y 611.
  72. Distintas posiciones suministra la doctrina sobre tal posibilidad, en la medida en que alguna parte de la misma considera que sólo puede acudirse al Convenio de 1969 para interpretar aspectos relacionados con las obligaciones de los Estados Contratantes y no de las partes en el contrato de compraventa (Honnold y un sector de la doctrina germánica), mientras que otros (Calvo Caravaca y Fernández de la Gándara) creen que los principios del Convenio de 1969 y la Convención de 1980 no son de contraposición sino de complementariedad.
  73. Véase HONNOLD, op, cit, págs. 149 y ss. Refiere el señor Secretario de la Comisión designada por UNCITRAL que "…El profesor André Tunc determinó que esta norma era indispensable…".
  74. Numeral 1) del artículo 8 de la Convención.
  75. Numeral 2) del artículo 8 de la Convención.
  76. HONNOLD, op, cit, pág. 167.
  77. Numeral 3) del artículo 8 de la Convención.
  78. En relación con el tema de la formación del contrato véase el completísimo estudio de la profesora española de la Universidad Carlos III de Madrid, PERALES VISCASILLAS, María del Pilar. La Formación del Contrato en la compraventa internacional de mercaderías. Valencia: Biblioteca Jurídica Cuatrecasas, Tirant lo Blanch, 1996. En nuestro entorno y respecto de la oferta en los Principios de UNIDROIT, véase OVIEDO ALBAN, JORGE; URBINA GALIANO, LIZA & POSADA NUÑEZ, LAURA, op, cit, págs. 194 a 207.
  79. GARRO & ZUPPI, op, cit, pág. 104.
  80. Ibidem, pág. 107.
  81. Ibid, pág. 107. Los connotados autores argentinos, respecto de la teoría del "mail box" o "post box" resaltan en la nota de pie Nº 10 que el leading case fue el de Adams vs. Lindsell--(1818), B & Ald. 681, 106 Eng. Rep. 250--, en el que "…se determinó que el contrato no se perfecciona al momento de la recepción de la aceptación sino cuando el aceptante deposita su respuesta en el correo…". Véase también HONNOLD, op, cit, pág. 192, quien, además del leading case, en la nota de pie Nº 3, destaca el asunto Dunlop vs. Higgins--(1848), 1 H.L.C. 381, 9 Eng. Rep. 805-- como caso famoso sobre el particular.
  82. GARRO & ZUPPI, op, cit, pág. 107. "…El riesgo impuesto por la demora o la pérdida de la comunicación es soportado por el oferente ("A") si el aceptante expidió la aceptación por un medio expresa o tácitamente aceptado por el oferente. Esta es la llamada teoría de la expedición o, como se denomina en el mundo angloamericano, la regla del buzón (mailbox rule)...".
  83. GARRO & ZUPPI, op, cit, pág. 104. La irrevocabilidad de la oferta por la simple señalización de un plazo fijo para la aceptación fue una cuestión arduamente discutida en el seno de UNCITRAL.
  84. Ibidem, pág 117. "…Esta excepción esta basada en la protección de la buena fe - creencia (reliance), principio muy caro al sistema del Common Law…" .
  85. Respecto de la 'aceptación' en los Principios de UNIDROIT, véase OVIEDO ALBAN, JORGE; URBINA GALIANO, LIZA & POSADA NUÑEZ, LAURA, op, cit, págs. 208 a 215.
  86. Ibidem, pág. 123. Véase también HONNOLD, op, cit, págs. 216 a 222.
  87. GARRO & ZUPPI, op, cit, pág. 123. El silencio del oferente ante la modificación insustancial del aceptante se entiende como una aceptación tácita de las mismas. Esto se desprende del espíritu mismo de la Convención según lo dispuesto en el artículo 19 numeral 2º: "…No obstante, la respuesta a una oferta que pretenda ser una aceptación y que contenga elementos adicionales o diferentes que no alteren substancialmente los de la oferta constituirá aceptación a menos que el oferente, sin demora injustificada, objete verbalmente la discrepancia o envíe una comunicación en tal sentido. De no hacerlo así, los términos del contrato serán los de la oferta con las modificaciones contenidas en la aceptación…"
  88. En America Latina el tratamiento de este tema tiene diferentes soluciones a las planteadas en la Convención de Viena; es así como en Argentina en el Código Civil se consagra que cualquier modificación a la oferta inicial es considerada una contraoferta al momento en que el oferente de su aquiescencia sobre la misma. A su vez en la legislación mexicana también se establece el mismo principio, al igual que el ordenamiento brasilero.
  89. Numeral 1) del artículo 16 de la Convención.
  90. Artículo 17 de la Convención.
  91. Numeral 2) del artículo 18 de la Convención.
  92. Con todo, deben conjugarse estos conceptos con las normas que de alguna manera, en razón de su propio ámbito material, se relacionan con la formación del contrato, p. ej. la Ley 527 de agosto 18 de 1999, por medio de la cual se define y reglamenta el acceso y uso de los mensajes de datos, del comercio electrónico y de las firmas digitales, y se establecen las entidades de certificación y se dictan otras disposiciones, en especial sus artículos 14, 23 y 24. Asimismo, sobre ese particular véase REYES VILLAMIZAR, FRANCISCO. Respuesta a los obstáculos jurídicos existentes en América Latina para el Comercio Electrónico. Comercio Electrónico. Desarrollos Jurídicos recientes en Colombia. En: Universitas, Nº 97, diciembre-1999, Bogotá, Pontificia Universidad Javeriana, Facultad de Ciencias Jurídicas, págs, 187 y 188.
  93. RODRIGUEZ FONNEGRA, JAIME. Del Contrato de Compraventa y Materias Aledañas. Bogotá: Ediciones Lerner, 1960, pág. 591. Según el connotado tratadista colombiano, "...La principal de las obligaciones del vendedor, cuya falta determinaría que no hubiese compraventa, es la de hacer al comprador la tradición de lo vendido: los vocablos de tradición y entrega son sinónimos en el lenguaje del Código (Civil),... y ya con el uno o ya con el otro se denota el acto voluntario que a ser válido constituye el pago de la obligación de dar, con el cual se pone fin a la posesión del tradente y la del adquirente empieza...".
  94. GARRO & ZUPPI, op, cit, pág. 146.
  95. Letra a) del artículo 31 de la Convención.
  96. GARRO & ZUPPI, op, cit, pág. 148. "...Una encuesta realizada por la Cámara de Comercio Internacional (...) ha demostrado que en la mayoría de los contratos internacionales existe una gran variedad de lugares situados entre el establecimiento del vendedor y del comprador que pueden ser considerados como "lugar de entrega" de las mercaderías: la estación de carga de transporte ferroviario, el embarcadero o desembarcadero de un puerto, etc...".
  97. Artículo 33 de la Convención.
  98. GARRO & ZUPPI, op, cit, pág. 152. Los autores siguiendo la obra de ESPINOSA, C.A. "La Ley Uniforme sobre la venta internacional de objetos mobiliarios según la Convención de La Haya del 1º de julio de 1964", en la nota de pie de página número 14 del capítulo VI, refieren que "…A modo de ejemplo, el artículo 6, parr 2 de las Régles et usages de l' Union européenne du commerce de gros des pommes de terre, reza: El vendedor debe entregar en los plazos siguientes, computados en días laborables después de la recepción de las instrucciones de expedición del comprador a) en caso de "entrega sin plaza" el mismo día; b) en caso de "entrega inmediata" en tres días; c) en caso de "entrega disponible" en seis días; d) en caso de "entrega en época determinada", el vendedor tiene derecho a entregar la totalidad en día cualquiera entre el primero y último del plazo; e) en caso de "entregas escalonadas en época determinada" se harán en partes sensiblemente iguales a intervalos sensiblemente iguales dentro del período convenido. En cambio en las Conditions générales pour la fourniture á l'exportation des matériels d'equipement, establecidas bajo los auspicios de la Comisión Económica para Europa de la Organización de las Naciones Unidas, se estatuye que a falta de plazo contractual, cualquiera de las partes puede intimar por escrito a la otra para convenir un plazo fijo al vencimiento de un período de seis meses contados desde la formación del contrato…".
  99. Infra, véase numeral 4) de las obligaciones del vendedor.
  100. MORALES MORENO, ANTONIO MANUEL. Comentario al artículo 35 de la Convención de Viena. En: La Compraventa Internacional de Mercaderías. Comentario de la Convención de Viena. Diez-Picazo y Ponce de León, Luis (Dir.). Madrid: Editorial Civitas, S.A., 1998, pág. 287. Señala el ilustre catedrático ibérico que "...La conformidad consiste en la adecuación material de las mercaderías con las que el vendedor pretende cumplir a las exigencias del contrato y de la propia Convención…".
  101. MORALES MORENO, op, cit, págs. 289 y 295. "...Como es sabido, el problema que implica la falta de conformidad material suele incidir en los ordenamientos continentales en el supuesto de hecho de diferentes figuras, con acciones o remedios distitnos y concurrentes. Tales figuras, aunque tiendan a coincidir, no son siquiera las mismas en todos los ordenamientos. A modo de ejemplo, señalemos las siguientes: el error, el dolo, el saneamiento por vicios ocultos, la ausencia de cualidades aseguradas, el aliud pro alio…VIII. Falta de conformidad y aliud pro alio. En el Derecho español, como en otros ordenamientos, se habla de aliud pro alio para indicar que el objeto con el que pretende cumplir el vendedor no es el objeto pactado, sino un objeto diferente...".
  102. Artìculo 51 de la Convención.
  103. Artículo 140 del Código de Comercio de Venezuela
  104. RODRIGUEZ FONNEGRA, op, cit, pág. 884. "...se enuncia allí en la norma del artículo 1915 numeral 2º del C.C.)...como corolario de no servir ella para su uso natural, o de sólo servir imperfectamente, según aparece en la diáfana locución que empieza con el modo adverbial 'de manera que'...".
  105. Artículo 30: "…El vendedor deberá entregar las mercaderías, transmitir su propiedad y entregar cualesquiera documentos relacionados con aquéllas en las condiciones establecidas en el contrato y en la presente Convención…" (Negrillas fuera de texto).
  106. Véase sobre el particular el Convenio de Berna para la Protección de las Obras Literarias y Artísticas, aprobado en Colombia mediante Ley 32 de 1987 y promulgado mediante Decreto 1042 de 24 de mayo de 1994.
  107. Véase SIERRALTA RIOS & OLAVO BAPTISTA, op, cit, págs. 119 a 123.
  108. Artículo 66 de la Convención.
  109. Numeral 1) del artículo 67 de la Convención.
  110. Numeral 2) del artículo 67 de la Convención.
  111. Artículo 68 de la Convención.
  112. Artículo 35 "....2) Salvo que las partes hayan pactado otra cosa, las mecaderías no serán conformes al contrato a menos: a) que sean aptas para los usos a que ordinariamente se destinan mercaderías del mismo tipo; b) que sean aptas par cualquier uso especial que expresa o tácitamente se haya hecho saber al vendedor en el momento de la celebración del contrato, salvo que de las circunstancias resulte que el comprador no confió, o no era razonable que confiara, en la competencia y el juicio del vendedor....."
  113. Artículo 184 del Código Suizo.
  114. RODRIGUEZ FONNEGRA, op, cit, pág 919, para quien el pago del precio "...es la primaria de las obligaciones del comprador...".
  115. Código de Comercio Uniforme de Estados Unidos, Ley de Ventas Inglesa, Ley Uniforme de Ventas de los Países Escandinavos.
  116. Artículo 55 de la Convención: "…Cuando el contrato haya sido válidamente celebrado pero en él ni expresa ntácitamente se haya señalado el precio o estipulado un medio para determinarlo, se considerará, salvo indicación en contario, que las partes han hecho referencia implícitamente al precio generalmente cobrado en el momento de la celebración del contrato por tales mercaderías, vendidas en circunstancias semejantes, en el tráfico mercantil de que se trate…".
  117. HONNOLD, op, cit, págs. 186 a 188.
  118. Artículos 1354 del Código Civil Argentino, 458 del Código de Comercio Argentino, 1666 del Código Civil Uruguayo, 523 del Código de Comercio Uruguayo y 920 del Código de Comercio Colombiano.
  119. Artículos 1479 del Código Civil Venezolano, 1123 y 1124 del Código Civil Brasileño.
  120. Artículo 54 de la Convención.
  121. CABANILLAS SANCHEZ, ANTONIO. Comentario al artículo 54 de la Convención. En: La Compraventa Internacional de Mercaderías. Comentario de la Convención de Viena. Diez-Picazo y Ponce de León, Luis (Dir.). Madrid: Editorial Civitas, S.A., 1998, págs. 465 y 466. "...Se trata de deberes accesorios de la prestación principal, el pago del precio, que tienen su fundamento, en última instancia, en la buena fe…Al establecer que el comprador ha de cumplir los requisitos fijados por las leyes o los reglamentos pertinentes, el artículo 54 alude principalmente a la normativa administrativa aplicable para que sea posible el pago...Han surgido algunas dudas sobre la configuración de la obligación que establece el artículo 54. Se afirma que en relación con las medidas de estricta naturaleza comercial (obtención de garantías bancarias, aceptación de letras de cambio, etc.), el comprador está obligado a garantizar su éxito. En cambio, no lo está en relación con las medidas dirigidas a la obtención de autorizaciones administrativas para realizar el pago (autorización oficial para la transferencia de divisas)...Las primeras son objeto de una auténtica obligación de resultado...mientras que las segundas son objeto de una obligación de medios o actividad...".
  122. Artículo 43: "…1) El comprador perderá el derecho a invocar las disposiciones del artículo 41 o del artículo 42 si no comunica al vendedor la existencia del dercho o lapretensión del tercero, especificando su naturaleza, dentro de un plazo razonable a partir del momento en que haya tenido o debiera haber tenido conocimiento de ella…" "…2) El vendedor no tendrá derecho a invocar las disposiciones del párrafo precedente si conocía el derecho o la preensión del tercero y su naturaleza…"
  123. GUARDIOLA SACARRERA, ENRIQUE. La Compraventa Internacional. Importaciones y Exportaciones. Barcelona: Bosch, Casa Editorial, S.A., 1994. págs. 131 y 132. Sostiene el autor que: "...Se aprecia en la sistemática seguida el claro propósito de favorecer prioritariamente la continuidad del contrato,..., dejando la resolución o rescisión de éste como medida excepcional para casos de extrema gravedad, dados los inconvenientes que la ruptura del vínculo contractual que entraña la resolución comporta en una operación internacional...". En el mismo sentido, HEUZE, VINCENT. La Vente Internationale de Marchandises. Droit Uniforme. Paris: GLN Joly Editions, 1992. pág. 310, cuando manifiesta: "...Toute la philosophie de la convention de Vienne est d'eviter, autant que faire se peut, que la résolution de la vente soit prononcée...". Finalmente, GARRO & ZUPPI, op, cit, pág. 145, citando a Farnsworth, uno de los delegados por los Estados Unidos de América, cuando se refiere a la tercera línea de la política legislativa de la Convención, denominada 'estabilización' cuyo objetivo es el de "…dotar de continuidad a la relación contractual, esto es, 'salvar' en lo posible el contrato en lugar de fomentar su rescisión…".
  124. CHESHIRE, op, cit, págs. 539 y ss. "...Of what nature, then, must a breach be before it is to be called 'fundamental'? There are two alternative tests that may provide the answer. The court may find the decisive element either in the importance that the parties would seem to have attached to the term which has been broken or to the seriousness of the consequences that have in fact resulted from the breach...If one applies the first test the governing principle is that everything depends upon the construction of the contract in question. The court has to decide whether, at the time when the contract was made, the parties must be taken to have regarded the promise which has been violated as of major or of minor importance. In the words of Bowen LJ: There is no way of deciding that question except by looking at the contract in the light of the surrounding circumstances, and then making up one's mind whether the intention of the parties, as gathered from the instrument itself, will best be carried out by treating the promise as a warranty sounding only in damages, or as a condition precedent by the failure to perform which the other party is relieved of his liability ...". "... In the Australian case of Tramways Advertising Pty Ltd v Luna Park (NSW) Ltda, Jordan CJ said: The test of essentiality is whether it appears from the general nature of the contract considered as a whole, or form some particular term or terms, that the promise is of such importance to the promisee that he would not have entered into the contract unless he had beeen assured of a strict or substantial performance of the promise, as the case may be, and that this ought to have been apparent to the promisor ..." En el mismo sentido, véase también, ATIYAH, op, cit, pág. 303
  125. GARRO & ZUPPI, op, cit, págs. 134 y 135. "...Queda claro entonces que la acción por resolución no puede prosperar si se basa en un incumplimiento nimio o baladí. Esta admisión limitada del derecho a la resolución del contrato coincide con una marcada tendencia en la legislación comparada a mantener en lo posible la vigencia del contrato. Se advierte una tendencia a satisfacer el interés de la parte cumplidora mediante un reajuste del precio de la cosa vendida o por intermedio de una indemnización de daños y perjuicios, evitándose en lo posible la resolución del contrato debido a los perjuicios económicos que resultan de una acción tan drástica. Esta política legislativa resulta, a nuestro juicio, particularmente adecuada al comercio internacional ...".
  126. CODE CIVIL. Article 1.184. Paris: Éditions Dalloz, 1995. Ver también, CARBONNIER, Jean. Droit Civil. Tome 4. Les Obligations. 17e Édition. Paris: Presses Universitaires de France, 1993, págs. 342 y ss.
  127. CODIGO CIVIL. Artículos 1.113 y 1.123. 6ª Edición. Madrid: Editorial Colex, 1993.
  128. Ibidem, artículo 1.506.
  129. Ibid, artículos 1.290 y ss. Véase GUARDIOLA SACARRERA, op, cit, pág. 131, para quien "... Los términos y contractual deben considerarse sinónimos. La Convención solamente emplea el vocablo , a diferencia de nuestro Derecho que utiliza ambos términos indistintamente ...".
  130. CODICE CIVILE. Capo XIV. Padova: Casa Editrice Dott. Antonio Milani, 1994.
  131. Ibidem, articolo 1.456.
  132. Ibid, articoli 1.479, 1.480 e 1.493.
  133. ATIYAH, P.S. An Introduction to the Law of Contract. Fifth Edition. Oxford: Clarendon Press, 1995, págs. 398 y ss. CLEMENTE MEORO, MARIO. La Resolución de los Contratos por Incumplimiento. Valencia: Tirant Lo Blanch, 1992. pág. 4. Igualmente, véase el artículo 48 del Sale of Goods Act 1979.
  134. ATIYAH, op, cit,, págs. 398 y ss.
  135. CHESHIRE, FIFOOT & FURMSTON. Law of Contract. Twelfth Edition. London: Butterworths, 1991, pág. 528.
  136. En el sentido que le otorga la Convención de Viena de 1980.
  137. HONNOLD, op, cit. pág. 303.
  138. Tal es el caso del Derecho Francés. Ver artículo 1.184 del Code Civil.
  139. GUTIERREZ PRIETO, HERNANDO. El Análisis Económico del Derecho. Perspectivas para el Desarrollo del Derecho Económico. En: Universitas, Nº 100, diciembre-2000, Bogotá, Pontificia Universidad Javeriana, Facultad de Ciencias Jurídicas, pág. 40. El planteamiento expuesto por el profesor Gutiérrez, quien sigue la perspectiva de Ulen, en cuanto que, ad. ex, "… la medida de specific performance resulta ser más eficiente que el pago de perjuicios por incumplimiento …", podría ser una de las consecuencias de la libertad que la Convención de Viena de 1980 le otorga a los contratantes para resolver sus controversias.
  140. GARRO & ZUPPI, op. cit. pág. 139.
  141. Ibidem. pág. 140. Señala HONNOLD, en la versión inglesa de la segunda edición de su obra que: "... Article 26 does not require that the notice be given in writing but to avoid dispute a prompt written confirmation of an oral declaration seems advisable ...".
  142. HONNOLD, op, cit, pág. 288. "... El procedimiento de notificación-resolución se aplica, pues, sólo a la falta de entrega ...". El autor a continuación explica las razones por las cuales en UNCITRAL se circunscribió a este evento el efecto del plazo suplementario, descartando cualquier referencia a la falta de conformidad de la mercaderías. Desde una visión comparada, véase el artículo en la www.cisg.law.pace.edu, de la estudiante de la Pace University School of Law in White Plains, New York, DIPALMA, MARYELLEN. Nachfrist under National Law, the CISG, and the UNIDROIT and European Principles: A Comparison. Adaption reproduced with permission of International Contract Adviser (Kluwer), Vol. 5, No. 1 (Winter 1999) 28-38, cuando expone que "… Although, as Fritz Enderlein and Dietrich Maskow state, 'the procedure envisaged by Article 47(1) has a certain parentage in the German procedure of Nachfrist and the French procedure of a mise en demeure, in its current form it does not partake of either one. In particular, the procedure envisaged by Article 47(1) is not mandatory' ...".
  143. Ibidem, pág. 290.
  144. Artículo 65 de la Convención. "… Si conforme al contrato correspondiere al comprador especificar la forma, las dimensiones u otras características de las mercaderías y el comprador no hiciere tal especificación en la fecha convenida o en un plazo razonable despúes de haber recibido un requerimiento del vendedor, éste podrá, sin perjuicio de cualesquiera otros derechos que le correspondan, hacer la especificación él mismo de acuerdo con las necesidades del comprador que le sean conocidas …" "… El vendedor, si hiciere la especificación el mismo, deberá informar de sus detalles al comprador y fijar un plazo razonable para que éste pueda hacer una especificación diferente. Sí después de recibir esa comunicación, el comprador no hiciera uso de esta posibilidad dentro del plazo así fijado, la especificación hecha por el vendedor tendrá fuerza vinculante …".
  145. Artículo 81 numeral 1º de la Convención.
  146. Ibidem.
  147. HONNOLD, op, cit, pág. 444.
  148. GARRO & ZUPPI, op, cit, págs. 207 y 208. Los tratadistas perfilan el tema en varias legislaciones latinoamericanas, sin llegar a profundizar, toda vez que la materia amerita un estudio mucho más especializado, tal como también lo anticipa Honnold en la página 450 de la obra tantas veces citada.
  149. HONNOLD, op, cit, pág. 405. Asimismo, véase GARRO & ZUPPI, op, cit, pág. 206.
  150. Artículo 75 de la Convención.
  151. Artículo 76 de la Convención.
  152. Artículo 78 de la Convención.
  153. Véase HONNOLD, op, cit, pág. 421 y GARRO & ZUPPI, op, cit, pág. 215.

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