Paso del Riesgo en la Compraventa Internacional, ¨ Quién Pierde las Mercaderías Dañadas o Robadas?

Por José María Abascal Zamora

Profesor en la Universidad Iberoamericana y delegado de México ante la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional (Uncitral).

Publicado en El Financiero 6 de Julio de 1994, página 06A



     La transmisión del riesgo es otra cuestión de importancia, en relación con la compraventa internacional de mercaderías, que puede analizarse en el caso Exótica que se publicó en EL FINANCIERO del 15 de junio de 1994. Cuando las mercancías durante el viaje se dañan o pierden, la pérdida es para el vendedor o para el comprador; se dice que la pérdida es para el que tiene el riesgo. Es fundamental conocer el momento preciso en que el riesgo pasa del vendedor al comprador. ]

     Recordemos que Cinema Exótica (Exótica) compró a Core Entertainment, Inc. (Core), una compa¤¡a neoyorquina de exportaciones e importaciones, equipos de video que se convinieron "CIF Puerto de Salvación, Equitoria" (puerto y país hipotéticos). Core encargó las unidades a Henri Richard et Cie ("Richard") de Caen, Francia, con quien contrató (Incoterms 90) Puerto de Salvaci¢n", con Chenburgo, Francia, como puerto de embarque.

     Richard cargó las primeras 400 unidades en dos contenedores que envió, sellados, por camión, al puerto de Chenburgo. Mientras los contenedores estaban en custodia en una terminal de transporte, personas desconocidas rompieron uno, se robaron 60 unidades y lo volvieron a sellar. Tres días después un agente del porteador los cargó en el barco SS Del Sud para su transporte. En su viaje a Equitoria el barco navegó en medio de severas condiciones climáticas, el agua se introdujo en el contenedor que había sido fracturado y alteró los circuitos electrónicos en las unidades de video.

     La cuestión del momento de la transmisión del riesgo trata de resolver el siguiente dilema: si Core est obligada a enviar las unidades robadas a Exótica y a reparar o reponer las que fueron dañadas por el agua de mar, sin recibir por ello pago adicional; o si Exótica est obligada a pagar el precio, como si hubiera recibido el embarque de conformidad. En este artículo no me ocupo de la responsabilidad del transportista, ni del derecho a reclamar el pago del seguro.

     LO QUE IMPORTA NO ES QUIEN ES EL PROPIETARIO SINO EN QUE MOMENTO PASO EL RIESGO DEL VENDEDOR AL COMPRADOR.

     Por ejemplo, si se hubiera tratado de una compraventa nacional, en México, la pérdida es para el dueño; pero mientras los bienes est‚n en poder de alguien que no es el dueño, se presume que la pérdida ocurrió por culpa de ese poseedor, que ser obligado a indemnizar al dueño, a no ser que demuestre que la pérdida no ocurrió por su culpa o dolo. Esta solución no tiene aceptación universal y por ello resulta inconveniente para el comercio internacional. En general, la cuestión del momento en que la propiedad de las mercancías pasa del vendedor al comprador varía mucho según los diferentes sistemas jurídicos y, por ello, la Convención de compraventa internacional expresamente dice que no se ocupa de los efectos que el contrato pueda producir sobre la propiedad de las mercancías vendidas.

     En cambio, la misma convención dedica un capítulo a la transmisión del riesgo (Arts. 66 a 70). La primera regla ya la conocemos; el riesgo se transmite del vendedor al comprador en el momento convenido entre las partes. La manera m s común de estipular el momento de la transmisión del riesgo es hacer referencia a uno de los Incoterms de la CCI (sobre éstos puede verse EL FINANCIERO del 18 de mayo de 1994).

     Por ejemplo, en el caso Exótica se estipuló "CIF Puerto de Salvación, Equitoria", y los bienes se embarcaron en Cherburgo, Francia; lo que significa que el vendedor debe asumir todos los riesgos de pérdida o daño de la mercancía hasta el momento en que haya sobrepasado la borda del buque en el puerto de embarque (la regla es un poco m s complicada, pero para facilitar la lectura la expreso aquí en su forma m s simple). Otra consecuencia de ese Incoterm es que el vendedor se libera de su obligación al entregar las mercancías a bordo del buque en el puerto de embarque. La conclusión sería que el vendedor pierde las 60 unidades robadas, ya que el robo ocurrió antes de que las mercaderías pasaran la borda del buque y el comprador deber soportar la pérdida resultante del daño que produjo el agua del mar.

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